Para conseguir lo que quieres, suéltalo

Puede parecer una completa contradicción, pero lo cierto es que para que algo pueda entrar en tu vida, antes tienes que crearle el espacio. Ya lo decía Carl Jung cuando afirmaba que “hasta que lo inconsciente no se haga consciente, el subconsciente seguirá dirigiendo tu vida y tú le llamarás destino”.  

Independientemente de lo que quieras atraer a tu vida, hay que reservarle un espacio para que pueda llegar. Paradójicamente, muy a menudo, hacemos exactamente lo opuesto. Esa necesidad de llenar y llenar que, al final, lo que realmente transmite es escasez y conformismo.

Ya sea en nuestras relaciones con amigos que no nos hacen bien pero que dejamos en nuestra vida por conformismo o por el miedo a quedarnos solos. Exactamente lo mismo ocurre en el amor y en muchas otras áreas de la vida.

Al llenar de este modo esos vacíos de cosas que en realidad no terminan de ajustarse con lo quienes somos ni con lo que realmente queremos estamos haciendo que el Universo crea que no nos falta nada.

Cómo aprender a Soltar

Muchas de las pacientes que llegan a mi consulta vienen angustiadas e infelices, muchas con problemas de pareja o porque no consiguen dar con la persona adecuada.

A muchas de ellas les pregunto si realmente se paran simplemente a disfrutar lo que tienen en este momento sin juzgarlo. Y es que en la mayoría de los casos hemos asociado conseguir ciertas cosas con la idea de felicidad. Así que siempre hay algo mejor que podemos conseguir, siempre hay un sueño por cumplir. Parece como si viviéramos más pendientes de lo que nos falta que de darnos cuenta de todo lo que en realidad nos sobra.

Al fin y al cabo, todo lo que deberíamos soltar parece compensar el equilibrio. Sin embargo, de lo que muchas de mis pacientas no se dan cuenta es de que solo soltando llegará lo que realmente deseamos. Hay que aprender a soltar para que nuestros sueños se hagan realidad.

Algo que muchos creativos conocen muy bien, ya que por mucho que se obsesionen por tener una buena idea esta no llega. La única forma es trabajar duro en ello y luego soltar la necesidad de tener esa idea, con el tiempo, cuando estemos relajados y nos hayamos olvidado de ello, la mejor idea aparecerá como por arte de magia.

Así con muchas de mis pacientes trato de trabajar este aspecto y enseñarlas a soltar. Muchas de ellas viven en perpetua frustración porque no llegan a tener lo que desean. Su problema reside precisamente en haber enfocado y visualizado su objetivo, pero se han aferrado tanto a él que se ha convertido en una obsesión, se han quedado atrapadas en la dase de focalización para atraer lo que realmente quieren.

Por ello, la clave está en dejar de luchar y aferrarse a lo que se desea y soltarlo, confiar, tener la absoluta certeza de que aquello que es para nosotros llegara en el mejor momento. Lo mejor de todo, es que, en la mayoría de los casos, he comprobado que así es.

Una de mis historias favoritas es la de una de mis pacientas que llegó a mi consulta con tres divorcios a sus espaldas, acercándose a los cuarenta y con el deseo de ser madre.

La suya era una situación difícil, ya que se había obsesionado tanto con estar en pareja que siempre elegía a los hombres adecuados. Cuando le preguntaba si alguna vez había estado sola me decía que esta era la primera vez y que lo estaba llevando fatal.

Poco a poco, y tras varias sesiones empezó, por fin, a valorar su independencia y todo lo que podía disfrutar sin necesidad de ninguna pareja. Empezó a cuidarse, le encantaba ir a Evasiom Spa, donde disfrutaba de masajes reconfortantes. No tardó en querer aprender más sobre el mundo del masaje y empezó a hacer cursos.

Fue así en uno de esos cursos donde conoció al que sería el padre de sus hijos, en el momento más inesperado, cuando no estaba buscándolo llegó.

Así que la próxima vez que pidas un deseo al Universo recuerda, después suéltalo, deja que vuele y confía, tarde o temprano llegará.