Descubre los beneficios de la rehabilitación acuática

Ya sé que estamos en verano, y que hablar de piscinas ahora mismo es algo tan obvio como decir que los perros tienen cuatro patas. Pero en este artículo vamos a poner sobre la mesa un tema del que se habla demasiado poco, la rehabilitación acuática. Vamos a descubrir porqué se utiliza el agua como medio para realizar rehabilitación.

Empecemos aclarando qué es la rehabilitación es un término para referirse de manera general a la fase del proceso de atención sanitaria, dirigido a atender las secuelas de un trauma o una enfermedad que ha causado una disfunción o discapacidad. El objetivo de la rehabilitación es restituir al paciente la funcionalidad social, laboral e integral.

Existen diferentes tipos de rehabilitación, ya que los daños pueden localizarse en diferentes partes del cuerpo, que deben ser tratadas de manera diferente con el fin de que vuelvan al estado original. De esta manera, tenemos rehabilitación neuropsicológica, cardiaca, oral, psicosocial y muscular. Esta última es la que vamos a tratar hoy.

En concreto, la medicina física y la rehabilitación promociona la salud y previene, diagnostica, evalúa, prescribe y trata el estado de la enfermedad. También establece una serie de objetivos de funcionalidad, que se consiguen mediante medios farmacológicos o físicos terapéuticos. Estos medios físicos son una parte muy importante.

Pongamos un ejemplo, cuándo vemos que un jugador importante de un equipo de fútbol tiene una molestia, lo primero que hacen los entrenadores es enviarle al especialista fisioterapeuta. Éste detectará cuáles son los daños, determinará la lesión y procederá a relajar los músculos y tendones de las zonas afectadas. A veces se realiza todo lo contrario, es decir, se estiran los músculos progresivamente para que la zona lesionada vaya cogiendo fuerza.

Porqué se está realizando sesiones de fisioterapia acuática

Pues bien, fuera del agua el cuerpo debe de soportar una fuerza gravitatoria que puede ser vencida con facilidad. Pero en los casos en los que existen lesiones musculares graves, en las que la recuperación debe de ser muy progresiva, el agua juega un papel fundamental. El agua reduce el estrés muscular y la presión articular, facilitando la movilidad gracias al aumento de la flotabilidad.

La resistencia propia del agua reduce la gravedad, y esto permite reducir problemas de equilibrio, y mejora la postura. También hay un factor de confort, ya que la temperatura del agua y la presión sobre el cuerpo ayuda a mejorar la circulación debido a que el ambiente relaja tanto a nivel físico como mental.

Existen una gran variedad de patologías que se pueden tratar en el agua, problemas de espalda, reumáticos o psicomotrices son indicados gracias a que la gravedad permite más libertad. Y también las lesiones musculares se curan de manera más rápida con este tipo de rehabilitación. Por último, también se pueden realizar terapias previas al embarazo y al postparto.

Existen muchas clínicas en las que se imparte la fisioterapia acuática, y también existen profesionales que van hasta tu casa a realizar las terapias. Si tienes problemas musculares continuos y no quieres desplazarte cuando quieras realizar una sesión, lo mejor es tener una piscina propia.

Poner una piscina en tu casa no tiene porque ser complicado, ya que existen empresas como Piscinas DTP, un fabricante líder en el sector de las piscinas prefabricadas de poliéster con la gama más completa del mercado y una línea de colores exclusiva. Cuentan con un equipo altamente cualificado en el diseño, construcción e instalación de piscinas de fibra de poliéster, con las máximas garantías de seguridad y calidad.

Para finalizar diremos que es muy importante conocer que la fisioterapia acuática debe de ser realizada por profesionales con experiencia. De esta manera nos aseguraremos de obtener los mejores resultados en cualquier tipo de recuperación.