Qué es la depresión y cómo tratarla

Una de las enfermedades de la mente, con serias repercusiones también en lo físico, y de las que más se habla en la actualidad con la importancia de su incidencia en la población es la depresión. Según la Organización Mundial de la Salud, esta se puede definir como “un trastorno mental frecuente, que se caracteriza por la presencia de tristeza, pérdida de interés o placer, sentimientos de culpa o falta de autoestima, trastornos del sueño o del apetito, sensación de cansancio y falta de concentración”. La depresión puede llegar a hacerse crónica o recurrente y dificultar sensiblemente el desempeño en el trabajo o la escuela y la capacidad para afrontar la vida diaria. E incluso en su forma más grave puede conducir al suicidio. De ahí la importancia de dirigirnos a un especialista de la psicología, como  Maribel Paz, psicóloga experta en Madrid, para empezar a poner remedio y que no vaya a más e incluso revertir la situación.

Os hablamos de Maribel Paz como nuestra recomendación ya que, además, está especializada también en el tratamiento de este tipo de trastornos en los más pequeños, quienes precisan más de nuestra ayuda, ya que quizás ellos no serían conscientes de otro modo de que puede sufrir una alteración así.

La depresión, si es leve, se puede tratar sin necesidad de medicamentos, pero cuando tiene carácter moderado o grave se pueden necesitar medicamentos y psicoterapia profesional. Además, es un trastorno que se puede diagnosticar de forma fiable y que puede ser tratado por no especialistas en el ámbito de la atención primaria.

Según la OMS, la depresión es el resultado de interacciones complejas entre factores sociales, psicológicos y biológicos. Quienes han pasado por circunstancias vitales adversas (desempleo, luto, traumatismos psicológicos) tienen más probabilidades de sufrir depresión. A su vez, la depresión puede generar más estrés y disfunción, y empeorar la situación vital de la persona afectada y, por consiguiente, la propia depresión.

Hay relaciones entre la depresión y la salud física; así, por ejemplo, las enfermedades cardiovasculares pueden producir depresión, y viceversa.

Está demostrado que los programas de prevención reducen la depresión. Entre las estrategias comunitarias eficaces para prevenirla se encuentran los programas escolares para promover un modelo de pensamiento positivo entre los niños y adolescentes. Las intervenciones dirigidas a los padres de niños con problemas de conducta pueden reducir los síntomas depresivos de los padres y mejorar los resultados de sus hijos. Los programas de ejercicio para las personas mayores también pueden ser eficaces para prevenir la depresión

Dónde tratar la depresión

Si nos decantamos por la terapia psicológica, de lo más efectivo en estos casos, como os decíamos más arriba, nuestra recomendación es que acudáis al gabinete de Maribel Paz en Madrid, quien utiliza con sus pacientes el enfoque es cognitivo-conductual-emocional. Sus intervenciones, además, están actualizadas según los últimos avances científicos y son de probada eficacia por la comunidad científica. Utiliza guías y protocolos estructurados y estandarizados, probados y garantizados con la evidencia empírica y de referencia consensuada internacional y nacionalmente.

En las sesiones de trabajo, no solo se ocupa de las conductas problema (signos, síntomas y síndromes) sino también de las fortalezas y cualidades positivas de las personas que acuden a la consulta, procurando promoverlas e intensificarlas al máximo. Es de aquí de donde el paciente va a obtener la fuerza y energía necesarias para afrontar lo más ecológica y eficientemente posible las dificultades. Su trabajo se basa en la solución de problemas conductuales, cognitivos y emocionales, a través de un proceso algorítmico de toma de decisiones y mediante una serie de fases.

Además, Maribel Paz intenta siempre hacer una terapia breve, pensando en el menor coste para el cliente. Avanzando sin prisa pero sin pausa, progresivamente, en la consecución de los objetivos planteados en la terapia: curar la depresión, incluso en niños.

Por su parte, los antidepresivos pueden ser eficaces en la depresión moderada a grave, pero no son el tratamiento de elección en los casos leves, y no se deben utilizar para tratar la depresión en niños ni como tratamiento de primera línea en adolescentes, en los que hay que utilizarlos con cautela.