Trucos para cumplir nuestros propósitos

Como muchos de vosotros ya sabréis, a veces el éxito o el fracaso no reside en el contexto que nos rodea o en la idea en sí que vamos a llevar a cabo, sino en la fe que tengamos de conseguir ese objetivo y las ganas que pongamos en ello. Por eso en psicología siempre hablamos del “poder de la mente”, de la capacidad que tiene nuestro yo interior para convencernos de algo y hacernos llegar a buen término y, del poder que tiene también al contrario por supuesto.

De cara a la Navidad, que ya se la ve venir a grandes zancadas por el horizonte, muchos de nosotros empezamos a proponernos cosas para el próximo año, y aunque lo cogemos todo con mucho ánimo, acabamos relegando esos propósitos a un segundo plano. Al final, la mayoría de nuestros objetivos se quedan en aguas de borrajas. Una de mis pacientes, diagnosticada desde hace un par de años con depresión aguda, se ha decidido a montar un negocio, algo que además de aportarle ingresos le dará vida, ilusión e interés, y ha optado por una tienda de ropa femenina. Lo tiene todo pensado, incluso ha hablado con HHG, el famoso proveedor de moda, y ha llegado a un acuerdo de trabajo.  Tiene intención de prepararlo todo para empezar tras las fiestas de Navidad. El 7 de enero, con las rebajas, abrirá las puertas de su negocio llena de ilusión y entusiasmo.

Los mejores consejos

Como psicóloga la he animado porque me parece una idea estupenda, puede darle mucha vida, pero hay que ayudarla para que no se venga abajo porque es muy proclive a ello. Por eso le he pedido que siga unas sencillas instrucciones sobre cómo conseguir cumplir  objetivos…. Siete trucos psicológicos para conseguir nuestros propósitos de año nuevo que, en realidad, se pueden aplicar a cualquiera de nosotros y que debe intentar seguir para no perder el norte.

  • Para empezar debemos concretar nuestros objetivos. No podemos ponernos objetivos generales y trabajar en ellos porque no vamos a saber por dónde empezar y, a lo mejor, ni siquiera conseguimos abarcarlos todos. En este caso concreto, lo que no puede hacer ella es proponerse “triunfar como empresaria” porque eso es muy ambiguo, es más un deseo que un proyecto, por eso debe centrarse en algo menos abstracto como “montar mi propio negocio”. Es importante que tengamos claras unas metas desde el principio, y que esas metas sean concretas y sencillas. Esto hará que tengamos unos objetivos consistentes a lo largo del tiempo y nos ayudará a valorar de forma objetiva si hemos cumplido nuestros propósitos iniciales o no.
  • Debemos crear intervalos. No podemos pretender tener todo el día 1 y además pretender que salga bien. Eso es irreal. Por ejemplo, en el caso de mi paciente es viable fijarse un sub-objetivo como “Conseguir tres ventas a la semana”, pero no lo es fijarse como objetivo “vender mucho” porque ni es algo concreto ni es realista ya que los inicios siempre son complicados y si se pone esa meta y no la consigue se sentirá mal, fracasda, y abandonará en el intento.
  • Hay que planear a corto plazo. Ya tendremos tiempo de valorar los resultados obtenidos y plantearnos metas nuevas en unos meses, pero ahora no podemos ponernos objetivos lejanos porque antes de llegar ya nos habremos cansado y es fácil que, en esa situación, acabemos tirando la toalla.
  • Usa un calendario físico. Las nuevas tecnologías están muy bien pero no son buenas para recordarnos algo constantemente. Si tenemos un calendario físico en nuestra oficina que nos diga con colores chillones que el día X tenemos que hacer algo, es muy difícil que se nos olvide. El móvil puede recordárnoslo pero, tal vez, para cuando nos lo recuerde ya hayamos pensado otros planes para ese día y tengamos un problema de horario.
  • No esperes, empieza ya tu plan de año nuevo. Eso de “para tal fecha” lo pongo en marcha está muy bien a modo de organización, pero a la hora de la verdad si no pones en marcha lo que has pensado hacer es muy posible que te desilusiones antes incluso de haber comenzado y lo dejes aparcado para otro momento.
  • Aprovecha la presión. Cuéntale tus objetivos a la gente más cercana, de este modo te verás obligad@ a cumplirlos con el fin de no quedar mal con aquello que dijiste.
  • Valora el año anterior. Tanto si es para bien como para mal, debes valorar lo que hiciste el año anterior, lo que cumpliste y lo que no, así verás de lo que eres capaz y en qué cosas fallaste.

Pero, sobre todo, nunca pierdas las ganas. En el momento en el que lo hagas dejarás de trabajar con entusiamos y entonces fallarás y fracasarás en ese proyecto.

¿Cuáles son tus objetivos o propósitos para el 2017? Cuéntanoslos.

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