Una casa ordenada es sinónimo de una mente ordenada

Tener la cabeza bien amueblada. Esta es una expresión que todos hemos oído en infinidad de casiones. Pero, ¿qué significa esto exactamente? Pues bien, lo que queremos decir cuando decimos que alguien tiene la cabeza bien amueblada, es que es una persona que tiene su cabeza ordenada, que tiene las cosas claras y que se conoce a sí misma.

Pero, ¿por qué esta analogía entre la cabeza y el mobiliario?

Una casa bien amueblada, es una casa ordenada, donde cada cosa está en su sitio, pudiendo tener acceso a cualquier cosa que busquemos con total facilidad, sin tener que dar infinitas vueltas para encontrarlas. Y esto mismo ocurre con las cabezas. Que cuando están bien amuebladas, son capaces de resolver los conflictos sin dificultad y tomar decisiones sin problemas.

Y es que además, l@s expertos en salud mental, tienen claro que existe una relación directa entre el orden en el hogar y el orden en la cabeza. Porque a la vez que ponemos orden en un espacio de nuestra casa, de nuestro trabajo, estamos ordenando también nuestra mente, estamos decidiendo que cosas necesitamos, y donde debemos colocarlas para tenerlas más a mano en el momento en que lo necesitamos. Al mismo tiempo, nos hacemos conscientes de que nuestros gustos y necesidades cambian, y nuestras demandas actuales ya no son las mismas que en el pasado. Así que, mientras ordenamos nuestra casa, sin darnos cuenta, estamos ordenando nuestras ideas, aclarándolas, despejando dudas.

Nuestro hogar, es un reflejo de nuestra propia vida, y dice mucho sobre nuestra personalidad y de nuestro estado de ánimo. Una casa ordenada es sinónimo de una mente ordenada. Así que, déjate de tonterías y pon orden en tu espacio de trabajo, en tu hogar, aclara tus ideas al mismo tiempo. Dale un toque a ese jardín tan abandonado, amuebla de nuevo ese salón tan poco acogedor, esa cocina tan poco práctica, esa habitación tan desangelada. Y no olvides, cuando lo hagas, que tus acciones repercuten en el medio ambiente, y en las nuevas generaciones, así que elige empresas sostenibles.

Una mente sana exige orden en el hogar

El secreto de una buena salud mental empieza en nuestra propia vivienda, en nuestro espacio de trabajo. Los ambientes limpios y ventilados, los olores agradables, no acumular objetos innecesarios, son algunos de los consejos de los profesionales de la salud mental, para conseguir la armonía en el hogar, y al mismo tiempo, equilibrio mental.

El Feng Shui, es una ciencia milenaria, y significa literalmente viento y agua, y estudia el flujo energético en el paisaje, en el ambiente, que determinará el estado de ánimo de las personas que viven en el mismo. Los espacios más importantes, los que exigen más dedicación, son la cocina y los dormitorios, pero no son los únicos. Veamos a continuación algunas pautas para recuperar esa energía perdida:

  1. Limpia bien la casa. Sacude la ropa, cambia las sábanas, las toallas, barre el suelo… Pero al mismo tiempo que limpias tu espacio físico, hazte una limpieza mental. Dejar fuera de tu hogar las energías negativas, la ira, la rabia, el rencor… El incienso, los sonidos vibrantes, la meditación, podrán ayudarte a deshacerte de todo lo negativo.
  2. Mantén el cuarto de baño bien aseado. Esta es la parte de la casa relacionada con el estado de ánimo y los problemas circulatorios.
  3. Regala todo lo que necesites. Además de tener la casa ordenada, estarás promoviendo la generosidad, y la energía se renueva, no se estanca. No acumules sin necesidad.
  4. Ventila tu casa a diario y dale buen olor. Si la casa no se oxigena, se muere. Por otro lado, los aromas son terapéuticos, sanadores, y purifican cualquier estancia del hogar.