Depresión tras un accidente de tráfico

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Es una de las peores experiencias que te pueden pasar. Yo desgraciadamente lo padecí hace dos años y creo que no se lo recomendaría ni a mi peor enemigo. El vivir un accidente de tráfico es lo peor que te puede pasar. Y no lo digo por todos los papeleos que tienes que hacer en busca de una indemnización justa, ya que de eso afortunadamente se ocuparon brillantemente Agarte Abogados, sino por las secuelas mentales que me quedaron, que incluso me llevaron a una profunda depresión.

Y es que las imágenes me vienen a la mente dos años después como si fuera ayer. Siento que no puedo dejar de pensar en él. Acciones como problemas para creer que realmente sucedió, ira, nerviosismo, miedo, intranquilidad o culpa son algunos de los sentimientos que padezco.

Me comentaron que para la mayoría de las personas que hemos estado un accidente de tránsito, las sensaciones abrumadoras sobre él desaparecen con el tiempo. Sin embargo, a veces, esas sensaciones no desaparecen o se vuelven más fuertes, lo que hace que cambie su manera de pensar y actuar, y te hacen caer en depresión.

La verdad es que fueron días muy duros, porque aunque lo quieres olvidar, por una cosa u otra siempre regresa a tu mente. Por ejemplo cuando me puse a buscar un bufete de abogados en Sevilla que estuvieran a la altura. Me tocó revivir todo para poder darles datos y realizar una buena actuación judicial.

Por ejemplo lo que me vino muy bien fue hablar con amigos sobre los detalles del accidente y sobre qué pensó, y cómo se sintió y actuó en el momento del accidente y en los días después de él. Por supuesto hacer ejercicio a menudo y participar en actividades. En mi caso fue mi médico de familia puede ayudarlo a determinar cuánto puede hacer en forma segura.

Luego intenté retomar sus actividades y rutinas cotidianas. Los accidentes de tráfico hacen que algunas personas limiten sus actividades. Es importante intentar retomar sus actividades habituales, incluso si está incómodo o asustado al principio. Yo por ejemplo me puse rutinas como los lunes ir al gimnasio o los jueves salir a tomar unas cañas con mis amigos.

Otro de los puntos más duros fue el de volver a conducir. Está claro que ahora conduzco con cuidado, utilizando el cinturón de seguridad en todo momento y evitando distracciones mientras está conduciendo. La verdad es que no puedo ni escuchar el móvil porque me pongo muy nerviosa, así que casi siempre lo llevo sin sonido. Y hago bien, porque solo hay que ver las estadísticas para comprobar que es una de las malas praxis que provocan accidentes.

Y luego está el que te sepas rodear de profesionales. Yo tuve mucha suerte y contraté a los mejores abogados accidentes de tráfico en Sevilla que realizaron un gran alegato y gané sin problemas la indemnización. Gracias a Agarte Abogado conseguí un buen pellizco de dinero que, aunque no sirve para paliar todo mi dolor, sí que es cierto que al menos sirve para poder contrarrestar los daños colaterales. Ya que por ejemplo yo soy autónomo del periodismo, y tuve que estar más de seis meses sin trabajar.

Está claro que tener un accidente de tráfico es una de las peores sensaciones que se puede vivir en la vida, pero hay que salir adelante. La vida sigue y está en tu mente darle normalidad al asunto. Aunque yo tuve una depresión muy grande, he logrado salir, eso sí, el coste suele ser alto.