El Reiki

El reiki, igual que la acupuntura o la homeopatía, es una psudoterapia que puede traer, o no, beneficios a aquellos que lo practican. Todo depende de a quien le preguntes. Mientras que algunos consideran al reiki como una promesa mágica sin fundamento, otros abogan por este tipo de terapia para ayudar a pacientes de todo tipo, incluso a los oncológicos. Dicho esto, creo fervientemente que mientras no se dejen de lado las terapias con base científica ni la medicina tradicional, practicar Reiki, Taichí o Meditación son técnicas que no van a dañar a nadie, así que no veo motivo alguno por el que no debamos probar sus beneficios.

El reiki nació Japón, allá por el año 1922, de la mano del budista Mikai Usui  y se basa en la imposición de mano de un especialista, con un toque terapéutico, a través de la cual tranfiere una energía hacia el paciente para promover la curación emocional o física.

Según el Instituto de Terapias Energéticas, con el Reiki podemos trabajar traumas profundos que pueden llevarnos a la adicción, dependencia e incluso autodestrucción y ofrecen cursos para formar a aquellos que estén interesados en este método de transferencia de energía. Además, el Ministerio de Sanidad, aunque plantea dudas sobre su eficacia fisiológica, entiende que puede ayudar a mejorar o calmar el ánimo, lo que no es moco de pavo.

Cabe destacar que hay expertos que aseguran que la práctica de esta disciplina unida a una buena terapia de haloterapia puede mejorar los resultados de la medicina tradicional contra el asma. Hemos solicitado información al respecto en Saltium y nos han asegurado que aunque no conocen ningún estudio al respecto que verifique esta afirmación, un estado de calma y tranquilidad beneficia ya de por sí la patología del asma por lo que siempre podría ser un beneficio usar el reiki en este sentido si el afectado consigue ese estado de tranquilidad gracias a su práctica.

Siempre como técnica complementaria

Tal y como se ha podido desprender de este artículo, mi opinión es que si no causa daño ninguno y puede ayudar, aunque sólo sea anímicamente, a alguien, no veo nada de malo en que se practique esta disciplina, pero tal y como aconsejan los verdaderos expertos del reiki, se trata de una técnica complementaria y no de un sustituto o una alternativa a la medicina o la psicología tradicional.

En 2011, varios hospitales españoles plantearon la posibilidad de implantar unidades de reiki como apoyo a los pacientes oncológicos y, desde entonces, muchos pacientes han recibido este tipo de masajes.

Y es que el reiki actúa supuestamente sobre la raíz del problema físico y emocional con el fin de cambiarlo o modificarlo y está reconocida como terapia complementaria a la medicina tradicional y otras terapias psicológicas por la Organización Mundial de la Salud.

Existen doce posiciones de manos que se aplican encima de la zona con dolor y también en todo el cuerpo de la persona tratada. Las manos suelen ponerse primero en la cabeza, recorren el cuerpo y se termina con las plantas de los pies. Actúa, de esta manera, en todos los puntos de energía vital de nuestro cuerpo.

Según la Federación Española de Reiki, sus principales aplicaciones son:

Crecimiento personal y espiritual: Aporta una técnica fácil de aprender para encontrar el camino, equilibrar y armonizar la vida.

Estrés: Esta técnica acaba con el estrés y ansiedad, y produce plena relajación y paz.

Dolores crónicos: También aliviar dolores de artritis, reuma, artrosis, espalda y lumbares, dolores menstruales, migraña y de cabeza etc.

Lesiones: es bueno para acelerar el proceso de cicatrización y para soldar lesiones óseas.

Infecciones: Ayuda al cuerpo a aumentar su capacidad para luchar contra enfermedades virales, con lo que se refuerza el sistema inmunológico. Pero también puede acabar con la otitis, problemas gastrointestinales y diversas infecciones de la piel.

Cáncer: el reiki se ha utilizado en combinación con quimioterapia para ayudar al organismo a mantener la fortaleza física necesaria para los tratamientos.

Depresión y enfermedades mentales: esta técnica sirve para equilibrar energéticamente y espiritualmente a las personas.

En Galicia, ocho años después de la puesta en marcha del proyecto que ofrecía reiki a pacientes oncológicos, los monitores de reiki “Reiki Team” siguen acompañando a enfermos de cáncer y acompañándolos en sus peores momentos. Según su directora “El reiki más que un tratamiento es una terapia que necesitamos todos. Yo misma también. Se trata de conectarte con esa energía cósmica y universal que está en todo”, y añade que “En Estados Unidos hay más de cien hospitales, hay mutuas privadas en Suiza y Sanitas fue pionera en su día al incluir el reiki en su cartera de servicios. A nivel universitario también hay cursos que aportan créditos” mientras que en España estamos más atrasados al respecto.