La importancia de la salud bucal en la tercera edad

Muchas veces asociamos y damos por cierto que un deterioro de la salud bucodental es parte del proceso natural de envejecimiento general de la persona, y no siempre es así. Por supuesto que nuestro cuerpo no permanece impasible al paso del tiempo y desde luego que sufre sus efectos y consecuencias, envejecer forma parte del ciclo natural de la persona, pero también es cierto que muchas enfermedades bucales que padecemos y sufrimos se deben a no haber mantenido un control adecuado de la salud oral o a un cierto abandono de nuestros hábitos saludables como, por ejemplo, la higiene bucodental. Esta es la medida más básica y más importante para nuestra boca y una de las principales para tener una boca sana o aumentar la resistencia y el buen estado de nuestros dientes, así como también es la antesala en la prevención de enfermedades bucales que a largo plazo puedan surgir, como pueden ser la pérdida de piezas dentales, el sangrado de encías, etc.

Las patologías o enfermedades bucales más frecuentes en la tercera edad, son las siguientes:

  • Caries dental. Con los años puede ocurrir que las encías se retraigan, debido a los daños causados por un cepillado muy agresivo o simplemente por la enfermedad de las encías, esto hace que las porosas raíces de los dientes queden mucho más expuestas y por consiguiente seamos cada vez más proclives a contraer una caries. Esto unido a que a veces el consumo en la dieta de azucares y alimentos dulces aumenta con la edad por ser incapaces las personas mayores de deglutir comidas más duras, hace que la combinación de azúcar y almidón, como dulces, pasteles o magdalenas, aumente proporcionalmente la incidencia de caries.
  • Enfermedad Periodontal. Es la principal causa de pérdida de piezas dentales en las personas ancianas, debido a una infección en el tejido de las encías que sostienen los dientes. Destacan dos etapas en el desarrollo de la enfermedad periodontal, la etapa inicial o gingivitis, con encías irritadas o inflamadas y sangrado de encías al cepillarse. Si no se trata la gingivitis, esta avanza y da lugar a la periodontitis, en la que el hueso que sostiene los dientes se destruye, lo que puede provocar la pérdida de piezas dentales. Se estima que más de la mitad de las personas entre 65 y 74 años padecen periodontitis.
  • Xerostomía. Denominada comúnmente como boca seca. Se caracteriza por una reducción importante en la cantidad de saliva presente en la boca, lo que da lugar a tener los labios y mucosas de la boca secas y pegajosas, impresión de lengua áspera, descamada o con fisuras, sensación de ardor en la boca, pérdida de gusto, dificultad para tragar los alimentos, para hablar, etc. Este problema puede ser originado o incrementado por el consumo prolongado de determinados medicamentos, al mismo tiempo que trae como consecuencia negativa un mayor riesgo de sufrir caries dental, puesto que una de las funciones de la saliva es actuar como protectora y limpiadora de nuestros dientes.
  • Candidiasis oral. Conocido comúnmente como hongos. Suele estar provocada generalmente por el uso de prótesis dentales unido a una deficiente higiene bucal, boca seca o por alteraciones endocrinas como diabetes, hipotiroidismo o carencias de vitaminas. Se reconoce por la presencia de puntos blanquecinos en la lengua y en la boca, aunque puede no presentar molestias por lo que podría llegar a pasar desapercibida.
  • Cáncer bucal. Cualquier persona que presente alguna mancha de color rojizo o blanquecino en las encías, lengua, labios, mucosas o una llaga que no se cure en un periodo de dos semanas, debe realizar una consulta a su especialista en odontología. Así, para evitar sustos, nosotros os recomendamos a una de las mejores clínicas del sector, la clínica dental Gabel, donde os tratarán con la última tecnología y con el buen hacer que dan años de experiencia.

¿Qué otros problemas se derivan de la tercera edad y la salud bucodental?

Otros problemas asociados a la tercera edad que tienen una alta incidencia sobre su salud bucodental, son los siguientes:

  • Dificultad para cepillarse los dientes o utilizar el hilo dental. Enfermedades como la artritis, o algunos problemas derivados de la falta de movilidad, pueden provocar ciertas dificultades o molestias a la hora de realizar correctamente una buena higiene bucal. En la farmacia o tiendas de ortopedia se pueden encontrar accesorios para facilitar a la persona mayor esta tarea.
  • Mayor dificultad para masticar. Debido fundamentalmente a la falta de piezas dentales o al movimiento de algunos de ellos, lo que provoca que la dentadura no cumpla su función de morder, masticar y triturar los alimentos.
  • Ausencia de cuidados profesionales periódicos o rutinarios. Son diversos los motivos que pueden acarrear una falta de revisiones odontológicas, como ausencia de movilidad, bajo nivel económico, etc.