Lo mejor contra la depresión: un viaje

La depresión es la enfermedad del alma. Nadie sabe de dónde viene, ni cómo se puede ir. Lo que está claro es que es una enfermedad en la que te enfrentas al reto tú solo. De nada sirve que te digan palabras como “tú tranquilo” “si todo va bien”, es una lucha interior. Yo pasé por ello, y aunque no soy de dar muchos consejos, si me gustaría aconsejar que si podéis viajéis. En mi caso, un viaje a Barcelona para alojarme en el Mercer Barcelona cambió mi forma de afrontar la enfermedad.

No sé si sería el ambiente, pero la verdad es que me vino muy bien. Este hotel de cinco estrellas se encuentra situado entre murallas romanas y arcos medievales, la verdad es que me sentía exclusivo y viví una experiencia única. Pude sumergirme en un lugar singular en el centro del barrio gótico. Si os sirve el dato cultural, durante el reinado de Augusto, esta área fue elegida para establecer una nueva colonia; es el verdadero corazón y el más antiguo de la ciudad. Y yo creo que a mí me sirvió para establecer una nueva colonia en mi mente.

Lo tengo claro, viajar estimula los pensamientos positivos e impulsa a personas, que como yo, estamos deprimidas a ocupar su tiempo y su mente en cosas distintas. Los pensamientos negativos se alejan. Me gusta lo de preparar y planear el viaje, viajar y conocer nuevas cosas y culturas hacen que mi mente se ocupe de cosas nuevas.

Dar una vuelta por Barcelona es una gozada. Tiene un tamaño perfecto para conocerla a pie. Incluso me pude olvidar del tren o del metro, solo lo hizo andando, respirando aire puro de la ciudad condal. Opté por visitar lugares emblemáticos como la el parque de Joan Miró o el castillo de Montjuic, pero también existe una Barcelona que no sale en las guías. Eso sí, no os podeís ir sin visitar la Sagrada Familia, una vez que la visité, ya sé por qué es uno de los monumentos más visitados de España.

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Abrir la mente

Las personas depresivas tendemos con facilidad a aislarlos y buscar la soledad ya que todo lo que les rodea nos amarga. En mi caso se trato después de una separación de mi mujer tras 18 años juntos. Ahora está pasando muchos casos. Este trastorno me impidió pensar en cosas positivas y mantener mi atención en todo aquello que me perturba. Fueron meses muy malos. Mi familia no notaba, y aunque intentaba ayudarme, no fue hasta que acudí a un sicólogo cuando me di cuenta de lo que me pasaba. La primera pregunta fue si yo a mi mujer “la quería o la necesitaba”. Buena piedra de toque para saber a lo que me afrontaba. Pero eso ya es pasado, y por fin encontré la salida al túnel.

Como os indico, alojarme en uno de los mejores hoteles 5 estrellas de Barcelona sirvió para afrontar mi depresión de otra manera. Yo siempre digo que de esta enfermedad nunca te acabas de recuperar, pero si es verdad, que lo afrontas de una mejor manera. Por eso, mi recomendación es que se viaje, y mucho, porque que todo el mundo sabe es que viajar enriquece, ya sea por el país propio o no, una buena escapadita libera y desestresa a todo el mundo. Buen viaje.