Cómo prevenir la adicción juvenil a las tecnologías

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La adicción a las nuevas tecnologías es algo que cada vez se da en edades más tempranas. Actualmente casi todos los niños de 12 años o menos ya tienen en su haber consolas, móviles, tablets, ordenadores… y esto no se acaba ahí porque si bajamos el rango de edad tal vez podamos disminuir la cantidad de aparatos tecnológicos que manejan pero no hacerlo desaparecer.

Los expertos recomiendan limitarles el uso de estas tecnologías, retirárselas o bloquearlas pero otros expertos aseguran que si se le quita a un niño algo de manera abrupta y, en ocasiones sin la suficiente explicación, lo que se va a provocar es que las ganas del pequeño por tener lo que le has quitado se incrementen, su obsesión crezca y, de todos modos, consiga su objetivo mediante amigos o simplemente la insistencia.

Es por ello por lo que aconsejan la compra de ciertos aparatos tecnológicos adaptados a la edad del usuario. En Todopad cuentan con un gran catálogo donde seleccionar lo que más se adapte a tus necesidades y a unos precios inmejorables. Se trata de conseguir la Tablet infantil, con aplicaciones infantiles, o el móvil perfecto para localizar a tu hijo o que este te localice a ti ante una emergencia pero cuyo uso se vea restringido o limitado por adultos.

No podemos negarle a un niño o a un adolescente algo porque sí, jamás lo entenderían, y si les requisas aquello que quieren lo que provocas en ellos es ira y más ganas de poseer lo que les has quitado. Hablar con ellos, adaptarse a la situación y ser más listos que aquello contra lo que queremos luchar es la clave para conseguir buenos resultados, es decir, es la clave para que lo que nos parecía dañino se vuelva algo más sano, por ejemplo, con aplicaciones educativas entre otras cosas.

Y es que nuestros mayores siempre han sido muy sabios y como dice el refrán “si no puedes con tu enemigo, únete a él”.

Después de todo la tecnología no es el demonio engendrado ni nada por el estilo, el problema es el uso que estamos permitiendo a nuestros jóvenes de ella. La usamos mal, y ellos también lo hacen.

No es que pretenda dar clases de moral y decir qué padres o educadores son los que lo están haciendo mal, sólo digo que la sociedad, en general, lo está haciendo mal y debemos cambiar esto porque no debería valernos con que nuestros hijos no tengan ese problema, o que los hijos de nuestros amigos o familiares no lo tengan porque la realidad es que podrían tenerlo en cualquier momento y caer en este tipo de adicción sin apenas darnos cuenta de lo que está pasando.