¿Por qué acudir al psiquiatra?

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Asociamos la psiquiatría con la locura, y esto es un tema tabú en nuestra sociedad. Algo que no estamos dispuestos a admitir para nosotros mismos. Sin embargo, igual que acudimos al médico cuando tenemos un dolor del que no sabemos su origen, podemos visitar al psicólogo si padecemos algún desorden mental o emocional, sin que eso signifique que estamos enfermos.

La psiquiatría sigue siendo el patito feo de la medicina. Un dispensador de pastillas para personas mentalmente desahuciadas. Mientras tanto, resolvemos nuestros problemas mentales automedicándonos o recurriendo a remedios alternativos.

Por lo general, se acude al psiquiatra cuando el paciente ha sido derivado por otro médico o por un psicólogo. Los psiquiatras de Probien Salud, una consulta de psiquiatría de Torre del Mar (Málaga), que atienden a los pacientes presencialmente y online, nos indican que es bueno que la persona acuda, por sí mismo, al psiquiatra cuando pasa por una situación anómala en su vida.

Estas situaciones son aquellas en las que el individuo se comporta de una forma diferente a como suele hacerlo habitualmente. Con cambios que perviven en el tiempo. Personas, que un momento determinado, se sienten desbordadas por los acontecimientos, que se encuentran agotados mentalmente o que les embarga una tristeza que se está haciendo crómica.

Otra situación preocupante que puede hacer que necesitemos una opinión profesional es cuando tenemos cambios repentinos y habituales de estado de ánimo. Cuando en poco tiempo pasamos de la euforia a la melancolía, o de la amabilidad a la agresividad, y este fenómeno se está convirtiendo en algo recurrente.

El estrés es un problema frecuente en nuestro tiempo. Suele tener un origen laboral, pero no en todos los casos. Estamos sometidos a tal nivel de presión y contraemos tal cantidad de responsabilidades, que a veces no somos capaces de atenderlas todas y nos sentimos bloqueados. Existen múltiples terapias de todo tipo para afrontar el estrés, pero no nos olvidemos que se trata de una enfermedad.

Los ataques de pánico, el control de la agresividad, la falta de concentración, el insomnio, etc. son desórdenes mentales habituales en la actualidad y que requieren una atención médica especializada.

La experiencia de famosos. Dani Martín.

El cantante Dani Martín reconoció en R.T.V.E. (Radio Televisión Española) que acudía habitualmente al psiquiatra. Tranquilizó a sus fans indicando que no sufría ninguna enfermedad mental.  La terapia que llevaba siguiendo durante años le estaba ayudando a ordenar ideas y emociones que hay en su cabeza. Testimonios como el suyo ayudan a normalizar el tema de la salud mental y lo despojan del dramatismo con que lo solemos envolver.

Dani Martín se hizo famoso a principios de siglo por liderar el grupo de Pop-Rock El Canto del Loco. En el 2010, cuando se disuelve el grupo, inicia su carrera en solitario. Deja de escribir canciones para adolescentes para hacer una música más madura e intimista. En aquel tiempo incursiona en el mundo de la interpretación, protagonizando alguna serie de televisión.

Junto a la presión mediática de ser un personaje público y la responsabilidad de sus compromisos profesionales, Dani vive ciertos acontecimientos que le dejan impactado. Como la muerte de su hermana pequeña. Ser famoso no lo convierte en una persona de piedra. Debe encajar los reveses que le da la vida y aprender a sobrellevarlos.

Dani cuenta que está esperando a coger un avión. No para ir a la playa o para dar un concierto, sino para acudir a la cita que tiene concertada con su psiquiatra. Para asistir a terapia. Es algo que se toma muy en serio. Cuenta los días que le faltan para la siguiente visita. Esas sesiones son algo que, él siente, le están haciendo bien. Lo llama “el gimnasio donde la cabeza y las emociones se equilibran, donde se deshacen los nudos y conoces de donde vienen muchas cosas.”   

El cantante opina que los psiquiatras cumplen una función social encomiable. No se dedican solo a medicar a las personas. Ayudan a poner orden en nuestra cabeza. Algo tan importante para la vida como cuidar la salud física. Como llevar un estilo de vida saludable. Los antiguos romanos ya lo decían: “Men sana, incorpore sano.” Psique y cuerpo son dos aspectos fundamentales y complementarios en la vida del ser humano.

Cuando acudir al psiquiatra.

La revista médica Top Doctors nos propone estar atentos a las señales que se dan en nuestra vida. Ante determinados cambios, es importante visitar al psiquiatra para evitar que tengan sobre nosotros un impacto no deseado. Estos son algunos de ellos:

  • Cambios en la vida cotidiana.

Si bien los solemos asociar con cambios de hábitos o pautas de comportamiento, tienen conexión con nuestra salud mental. Cuando aparecen, hay detrás algún desorden de tipo psiquiátrico que debemos atender, aunque sea un factor secundario. Estos son los cambios más habituales:

  • Desórdenes alimentarios: Esto incluye desde la anorexia, las dietas de adelgazamiento obsesivas hasta la alimentación compulsiva.
  • Desórdenes del descanso: A menudo detrás del insomnio y de los frecuentes despertares nocturnos existe un componente mental. También está presente, aunque de otra forma, en aquellas personas que duermen en exceso o que sienten cansancio sin motivo.
  • La pérdida de memoria y la falta de concentración pueden estar relacionados con problemas mentales.

 

  • Cambios de estado de ánimo.

Estos cambios pueden representar un aviso o ser un síntoma de patologías mentales en distintos grados de desarrollo. Debemos estar atentos a estas manifestaciones:

  • Ataques de ansiedad y de pánico.
  • Cambios de ánimo extremos.
  • Susceptibilidad con el entorno cercano. (Familia, amigos y pareja.)
  • Tristeza prolongada. Sentirse triste y hundido durante varios días seguidos, la mayor parte del tiempo.
  • Indiferencia ante el futuro y en relación con los demás. Falta de ilusión.
  • Bloqueo mental para tomar decisiones o resolver problemas.

 

  • Ideas y comportamientos extraños.

Los comportamientos obsesivos, los miedos recurrentes excesivos y las alucinaciones son síntomas de enfermedades mentales. Estos son algunos que debemos tener en cuenta.

  • Pensamiento paranoide: Pensar que todos actúan contra nosotros.
  • Obsesiones desmesuradas: Lavarse las manos compulsivamente, cuidar que todo esté ordenado permanentemente, efectuar colecciones absurdas, exceso de meticulosidad y perfeccionamiento, etc.
  • Alucinaciones: Ver u oír cosas que los demás no perciben. Escuchar voces. Ver imágenes extrañas, asociar figuras irreales a las sombras, etc.
  • Miedos: Las fobias tienen un componente psíquico. Son importantes aquellas que nos impiden relacionarnos con los demás o las que desencadenan episodios de pánico, vómitos o desmayos.
  • Impulsos suicidas: La aparición de ideas por quitarse la vida y las tentativas de suicidio son episodios que requieren una intervención psiquiátrica inmediata.

 

  • Problemas relacionados con la vida sexual.

Algunas disfunciones sexuales tienen un componente mental. La impotencia puede estar motivada por la falta de estímulo. La asexualidad y la falta de interés por el sexo tienen un elemento psíquico de apatía en la relación con los demás y con nosotros mismos. Por otro lado, la obsesión sexual es un tipo de trastorno obsesivo.

La falta de aceptación de la identidad sexual puede desencadenar episodios de ansiedad. Sobre todo si estamos pendientes de la aceptación por parte del entorno o nos sentimos presos del miedo al rechazo o a la discriminación.

Determinados psiquiatras relacionan ciertos comportamientos sexuales a problemas mentales, como la tendencia al masoquismo, al sadismo o a la pedofilia.

 

  • Las adicciones.

La adicción al consumo de determinadas sustancias o a la realización de ciertos comportamientos genera una fuerte dependencia psicológica que, en ocasiones, es síntoma de enfermedad mental.

Lo podemos ver en la dependencia al alcohol. En aquellas personas que beben en exceso y recurren a la expresión “Yo controlo”, indican que no tienen una buena percepción de su consumo.

Se sabe que la adicción al alcohol puede provocar tendencia a la depresión y al trastorno bipolar. Y que el consumo de determinadas drogas es una puerta abierta a la esquizofrenia. En estos casos, tratar los dos problemas va indisolublemente unido.

 

Los efectos mentales de la vida moderna.

Las autoridades sanitarias subrayan que en España el 5% de la población está diagnosticada de depresión, y otro 5% de ansiedad. Estamos hablando de un 10% de los habitantes del país. Un porcentaje preocupante. Se intuye que la cantidad de afectados es mayor, ya que todos los casos no están detectados.

Otro dato alarmante es la automedicación de psicofármacos. Se calcula que dos millones de españoles consumen a diario ansiolíticos sin receta médica. Lo hacen para combatir la ansiedad, la depresión y el insomnio. El número de personas que se automedican con ansiolíticos y antidepresivos es el doble en mujeres que en hombres.

El ritmo frenético de la vida moderna y los niveles de exigencia y autoexigencia que experimentamos nos conduce a situaciones de desequilibrio mental. Para solventarlo, recurrimos a alternativas de distinto tipo, que no está mal y que si nos ayudan, bienvenidas sean, pero no podemos olvidarnos que es un problema de salud.

Para afrontar los problemas mentales, debemos acudir a un médico especialista, el psiquiatra. Debemos quitarle ese halo de locura que le hemos impuesto. Así normalizamos un área de nuestra salud que solemos tener defenestrada, nuestra salud mental.

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