Sol y salud mental

Tomar el sol alrededor de unos 15 minutos al día aporta unos beneficios incomparables a la salud física y mental de las personas, por eso, tod@s deberíamos dedicarle a esta actividad este tiempo todos los días. Podemos aprovechar para leer, meditar, observar el paisaje, hablar con amig@s, pasear, descansar, o lo que nos apetezca hacer durante este tiempo. Los efectos en mente y cuerpo, de estos baños diarios de sol, se pueden percibir de forma inmediata. Te sentirás llen@ de energía, más content@ , más animad@, e incluso, más guap@, ya que la piel también se ve beneficiada de la energía radiante del sol.

Lo más aconsejable que al tomar el sol utilicemos una crema de protección solar adecuada a nuestro tipo de piel y que nos protejamos la cabeza con una gorra, sombrero, pañuelo o lo que más nos guste, porque la acción del sol directamente en la cabeza, sobre todo en algunas épocas del año, podría resultar perjudicial. Así mismo no se debe abusar del sol, ya que una exposición prolongada y sin protección podría provocar quemaduras, envejecimiento prematuro de la piel, además de provocar cáncer de piel y refrenar el sistema inmunológico.

El sol es la principal fuente de Vitamina D, y gracias a él, nuestro organismo puede sintetizarla. La Vitamina D es fundamental para la correcta absorción del calcio, necesario para tener unos huesos fuertes y sanos. El sol puede ser un buen aliado, pero hay que utilizarlo de manera racional, no excederse ni prolongar demasiado tiempo la exposición y protegerse de sus efectos negativos.

El sol es, además, un productor, ecológico y económico de energía térmica, que puede aprovecharse para cocinar alimentos, calentar agua para consumo doméstico y hasta para acondicionar el aire. Eficiencia-V, energías renovables, instaladores de placas solares térmicas ofrece un servicio integral y a medida para cada cliente que incluye, tanto la instalación como el mantenimiento de las placas solares térmicas. Ya no tendrás que pagar más por el agua caliente…

Sol, beneficios y riesgos                

  • Ya hemos visto que tomar el sol diariamente durante unos 15 minutos y siempre con la protección adecuada, aporta al organismo unos beneficios únicos. A continuación se exponen algunos de los maravillosos efectos de la exposición solar controlada:
  • Reduce el colesterol
  • Mejora el sistema inmunológico y previene ciertos tipos de cáncer
  • Mejora las relaciones sexuales y favorece el sueño.
  • Favorece la síntesis de vitamina D y la absorción del calcio, por lo que es recomendable especialmente para las mujeres embarazadas, las personas mayores y l@s vegan@s.
  • Estimula el sistema nervioso
  • Mejora la respiración y reduce las infecciones respiratorias, por lo que se aconseja especialmente a las personas que padecen asma.
  • El solo mejora el estado de ánimo, reduce la ansiedad, la depresión y el estrés
  • Mejora el aspecto de la piel y la respuesta muscular.
  • Reduce la presión sanguínea
  • Previene la osteoporosis

Los efectos del sol, por tanto, son inigualables, pero una exposición excesiva y sin protección podría suponer un gran riesgo para la salud. Entre los efectos negativos de una exposición prolongada al sol, se encuentran principalmente los siguientes:

  • Eritemas y quemaduras
  • Herpes
  • Cáncer de piel
  • Lupus y urticaria
  • Acné
  • Envejecimiento prematuro de la piel
  • Manchas de pigmentación
  • Cataratas y otras enfermedades relacionadas con los ojos
  • Refrena el sistema inmunológico

La causa de estos problemas se encuentra en los rayos UVB y UVA. Los primeros son los responsables de las quemaduras y eritemas provocados por una exposición prolongada y sin protección, pero los segundos son los más peligrosos, ya que sus efectos se hacen visibles a largo plazo, e incluyen, las manchas de pigmentación, envejecimiento prematuro, problemas cardíacos… La radiación del sol podría provocar, incluso, cáncer de piel.

Por eso, cuando tomes el sol, recuerda:

  • Usa siempre protección solar (y no olvides el protector labial)y aplícala regularmente
  • Utiliza gorros o gorras, gafas de sol y sombrilla
  • Bebe agua y busca la sombra de vez en cuando, sobre todo en las horas fuertes.
  • Aumenta la dosis de frutas y verduras frescas, ya que contienen gran cantidad de vitaminas, como la C o la E, protectores naturales frente a la radiación solar.